Si queréis saber cómo hacer botellas sensoriales y todos los materiales necesarios, en esta entrada os explico todos los pasos.
Podemos utilizar las
botellas sensoriales con niños antes incluso de que cumplan un año, ya que
fomentan el desarrollo de los sentidos (fundamentalmente
el sentido de la vista y el del oído). Si el tamaño de la botella es apto para
que la cojan los más pequeños, puede incluso favorecer el agarre de objetos.
Pero las botellas
sensoriales no son únicamente para bebés, ya que también despiertan la curiosidad de niños algo más mayores y siguen
favoreciendo el desarrollo de los sentidos. Además, en el caso de niños a
partir de unos dos o tres años, pueden incluso colaborar en la realización de estas botellas o incluso hacerlas
ellos solos (siempre bajo la supervisión de un adulto).
Hay quienes incluso llaman a
estas botellas “botellas de la calma”,
porque el movimiento lento de su contenido puede ayudar a los niños a
relajarse.
¿Cómo se hace una botella sensorial?
Lo primero que debemos saber
es qué sentido queremos favorecer con la botella, para poder introducir en ella
los elementos más adecuados.
En la botella podemos
introducir todos los elementos que queramos, siempre y cuando tengan el tamaño
adecuado a la botella que vayamos a utilizar. Por ejemplo, si queremos realizar
una botella que despierte el sentido del oído, podemos introducir en la botella
piedras pequeñas, legumbres, cascabeles…
Sin embargo, si queremos que
tenga más relación con el sentido de la vista podremos introducir bolitas de
colores, lazos, agua con colorante, etc. Si introducís elementos de distinto
peso en diferentes botellas también ayudará a los niños a desarrollar el pensamiento lógico-matemático, comparando el peso de
ambas.
En las imágenes podéis
observar las botellas que yo he realizado. En este enlace
podéis encontrar unas botellas similares.
Es importante pegar el tapón de la botella con
silicona tras haber llenado la botella con los elementos que deseemos, para
evitar que los niños abran el tapón y derramen su contenido. Aconsejo hacer
esto independientemente de la edad del niño, ya que no solo evitará que
derramen su contenido, sino que evitará que el niño pueda llevarse cualquier
elemento de su interior a la boca.
Lista de materiales:
Aquí os dejo enlaces a los
distintos materiales necesarios para esta actividad. El resto de los
materiales, como ya he mencionado anteriormente, podéis seleccionarlos a
vuestro gusto.
Otra opción son las botellaspequeñas de viaje
Propuesta de uso en el aula:
Esta es una actividad que se puede llevar a cabo en todas las etapas de Educación Infantil. Ya he mencionado anteriormente los beneficios para los más pequeños, por lo que se la podemos ofrecer casi en cualquier momento.
En el caso de la segunda etapa de Educación Infantil, se pueden hacer talleres de botellas sensoriales, ofreciéndoles a los niños los materiales para que creen sus propias botellas. Incluso podemos hacer las botellas con distintos elementos, relacionándolas con cada una de las estaciones del año, o con el proyecto que estemos trabajando en ese momento.
¿Qué os parecen este tipo de
botellas sensoriales? ¿Alguna vez habéis probado a hacerlas? Podéis dejarme
vuestros comentarios aquí o por Instagram.



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